
El contacto magnético de uso rudo es un sensor tipo reed switch normalmente cerrado, diseñado para la protección de puertas industriales, de cortina y tipo overhead en entornos donde la resistencia mecánica y la protección contra humedad son prioritarias. El imán se monta sobre un soporte en L ajustable fijado a la hoja de la puerta, mientras que el cuerpo del contacto se instala en el piso o marco, conectado mediante un cable blindado de 60 cm que protege el cableado contra daño mecánico. El sellado con epóxico aísla el mecanismo interno de la intemperie, garantizando operación continua en condiciones adversas. Se integra directamente a una zona o lazo de un panel de intrusión convencional, ofreciendo supervisión confiable de accesos vehiculares o de carga.