
El módulo convertidor SFP a Ethernet permite extender redes de fibra óptica hacia dispositivos con interfaz de cobre de forma sencilla y directa. Opera a velocidades de 10, 100 o 1000 Mbps con capacidad de datos de hasta 1.25 Gbps, adaptándose automáticamente al equipo conectado. Su conector RJ45 estándar facilita la integración con switches, routers y terminales existentes sin requerir adaptadores adicionales. Diseñado para entornos de centro de datos y redes empresariales, mantiene rendimiento óptimo en temperaturas de 0 a 85 °C. El alcance de 100 metros (328 pies) cubre la mayoría de necesidades de conectividad intra-edificio.