
Detector sísmico diseñado para la protección de estructuras blindadas y metálicas contra ataques por percusión y corte mecánico. El dispositivo emplea un filtro avanzado que discrimina vibraciones ambientales de eventos de intrusión reales, minimizando las alarmas falsas en entornos críticos. Su salida mediante relé sólido garantiza compatibilidad directa con paneles de alarma convencionales. El rango operativo de -40°C a 70°C permite su instalación en condiciones climáticas extremas, tanto en interiores como en aplicaciones exteriores protegidas. La alimentación nominal de 12 VDC con margen de 8 a 16 VDC asegura estabilidad en instalaciones con fluctuaciones de voltaje típicas de sistemas de seguridad.