
El sensor de luz detecta la interacción del cliente con productos mediante un fototransistor que mide la variación de luz al levantar o colocar un artículo sobre un punto de exhibición. Opera sin necesidad de etiquetas, baterías ni RFID, utilizando únicamente la luz ambiente que atraviesa un recorte de 5 mm en el panel del mostrador. Incorpora auto-calibración continua para mantener la referencia ante cambios de iluminación del entorno, y permite ajustar la sensibilidad de detección según las características del producto y la superficie. Su protocolo de comunicación X-talk facilita la integración con sistemas de análisis de comportamiento en retail y automatización de espacios comerciales.