
Detector de temperatura inteligente diseñado para instalaciones de protección contra incendios donde la detección por humo resulta impracticable o propensa a falsas alarmas. El dispositivo opera en modo A1R de fábrica (umbral fijo a 58 °C con detección termovelocimétrica) y permite reconfiguración remota mediante el controlador EDRV1000 a los modos B (72 °C fijo), A2S (58 °C fijo) o BR (72 °C fijo con termovelocimetría). Su capacidad de adaptación a múltiples perfiles térmicos lo hace apto para entornos industriales, cocinas comerciales, talleres con polvo suspendido y áreas con presencia de vapores que obstruirían detectores fotoeléctricos convencionales. La carcasa de plástico negro facilita su integración estética en arquitecturas modernas.