
El interruptor termomagnético de corriente directa está diseñado para proporcionar protección contra sobrecorriente en circuitos fotovoltaicos, instalándose entre los paneles solares y el inversor de interconexión. Su construcción termomagnética con curva tipo C permite discriminar entre arranques transitorios y condiciones de sobrecarga o cortocircuito reales. El dispositivo opera en un rango de 24 Vcc a 800 Vcc con capacidad de ruptura de 6 kA, garantizando la desconexión segura del circuito ante fallas. La vida útil mecánica de 20,000 operaciones asegura durabilidad en aplicaciones de servicio continuo, mientras que el aislamiento de 1,250 Vdc soporta las tensiones elevadas características de los sistemas fotovoltaicos modernos.