
El detector de calor convencional está diseñado para integrarse en sistemas de detección de incendios convencionales, empleando un termistor de alta precisión que identifica variaciones de temperatura ambiente. Incorpora un algoritmo inteligente de compensación térmica que optimiza la respuesta ante condiciones de aumento gradual o repentino de calor, reduciendo el riesgo de activaciones no deseadas. Su indicador LED rojo proporciona retroalimentación visual inmediata del estado operativo del dispositivo. El equipo opera con una alimentación de 24 VCD y un consumo de corriente igual o inferior a 15 mA, garantizando una carga mínima sobre el panel de control. Además, soporta distancias de cableado de hasta 500 m (1640.4 ft) mediante cable retardante a la llama RVS 2 × 1.5 mm², facilitando su despliegue en instalaciones de gran extensión.