
El sistema anti-seguimiento con reconocimiento avanzado de humanos está diseñado para proteger el acceso a áreas de seguridad mediante determinación de dirección y análisis de comportamiento. Integra tecnología de detección inteligente que distingue personas de objetos, reduciendo alarmas falsas en entornos críticos. Ofrece tres niveles de acción escalables —alerta, impedimento y prevención— que el administrador de seguridad puede configurar según la criticidad de la zona. La función de acompañamiento permite gestionar excepciones operativas sin comprometer el control de acceso, mientras que la detección de múltiples personas y entrada cruzada responde a escenarios de colusión. Su capacidad de ajuste post-instalación de área y sensibilidad minimiza costos de mantenimiento y visitas técnicas.