
Detector de humo autónomo con tecnología fotoeléctrica diseñado para espacios compactos donde las dimensiones reducidas son prioritarias. El sensor ofrece detección precisa con menor susceptibilidad a falsas alarmas generadas por actividades cotidianas en cocinas. La unidad incorpora autoprueba automática que verifica el estado operativo sin intervención del usuario, reduciendo la carga de mantenimiento en instalaciones con múltiples dispositivos. La alarma emite una señal acústica de 85 dB a 3 m (9.8 ft), proporcionando tiempo de respuesta adecuado para evacuación. El sistema incluye notificación de fin de vida útil mediante pitido a los 10 años, eliminando la incertidumbre sobre el momento de reemplazo. Alimentado por dos baterías AA reemplazables incluidas, garantiza operación continua incluso durante fallas de suministro eléctrico. El soporte de montaje giratorio facilita la instalación en diversas superficies y ángulos de cobertura.