
El pozo de inmersión es un accesorio de acero inoxidable de 5 pulgadas de largo diseñado para instalarse en tuberías o tanques y alojar el bulbo de un sensor de temperatura. Su función principal es proteger al sensor del contacto directo con el fluido de proceso, extendiendo su vida útil y garantizando lecturas estables. Permite retirar el sensor para calibración o mantenimiento sin necesidad de detener o drenar el sistema, reduciendo el tiempo de inactividad en aplicaciones HVAC. Es compatible con los controladores de temperatura C7021D2001, C7023D2001 y C7041D2001, integrándose en sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado. La construcción en acero inoxidable ofrece resistencia a la corrosión para operación continua en entornos industriales.