
Este soporte de pared está diseñado para integrar radares de seguridad en instalaciones profesionales donde la estética y la funcionalidad son prioritarias. Su estructura metálica garantiza estabilidad mecánica en entornos de uso continuo, mientras que sus dimensiones compactas permiten ubicarlo en pasillos, recepciones y zonas de acceso sin generar obstrucciones visuales. El acabado en color blanco facilita su incorporación en arquitecturas contemporáneas, y su reducido peso de 800 gramos simplifica significativamente el proceso de instalación por parte del equipo técnico interno. Es compatible exclusivamente con el radar DS-PRB1110AX, asegurando un ajuste preciso y seguro del equipo.