
Este cilindro de calibración contiene gas de monóxido de carbono (CO) a una concentración precisa de 200 ppm, diseñado específicamente para la calibración de detectores de las series CM-6 y CM-12. La calibración de gas es un proceso crítico que expone el sensor a un gas objetivo de concentración conocida, permitiendo ajustar el detector para lecturas correctas y confiables. Los sensores pueden perder precisión con el tiempo debido a factores ambientales, contaminación o desgaste natural, por lo que el mantenimiento programado es esencial para garantizar la respuesta apropiada ante la presencia de gas. Se recomienda realizar pruebas y calibración al menos una vez al año como mínimo, aunque la frecuencia puede variar según las condiciones del sitio y el nivel de riesgo de la aplicación.
La precisión de los sensores de gas puede degradarse con el tiempo debido a exposición continua, contaminantes ambientales o condiciones extremas de temperatura y humedad. Un programa de calibración periódica asegura que los detectores respondan correctamente ante concentraciones peligrosas de monóxido de carbono, gas incoloro e inodoro que representa un riesgo mortal. La frecuencia óptima de calibración depende del entorno operativo: instalaciones industriales, estacionamientos subterráneos, túneles y áreas de carga pueden requerir intervalos más cortos que aplicaciones residenciales o comerciales de bajo riesgo.