
Detector de calor inalámbrico con punto de activación fijo a 57 °C, diseñado para integrarse en sistemas de detección de incendios mediante la tecnología SWIFT (Smart Wireless Integrated Fire Technology). Opera bajo un protocolo de malla inalámbrica patentado que garantiza comunicación confiable y segura en entornos críticos. Requiere base B210W para su instalación. La comunicación se establece a través de una puerta de enlace SWIFT conectada al bucle SLC de paneles compatibles NFS2-3030, NFS2-640 y NFS-320 (con módulo adecuado), permitiendo su despliegue en áreas donde el cableado resulta impracticable o inviable por restricciones físicas, estéticas o de acceso.