
El detector PIR inalámbrico tipo cortina está diseñado para aplicaciones de protección perimetral en exteriores. Genera un haz vertical estrecho de 5° con un alcance de 10 m (32.8 ft), creando una barrera invisible ideal para supervisar accesos, ventanas y límites de propiedad. Su grado de protección IP65 garantiza resistencia al polvo y al agua, mientras que su rango de operación de -25°C a 60°C asegura desempeño en condiciones climáticas adversas. El equipo opera con una batería CR123A que ofrece una autonomía de hasta cinco años, reduciendo la frecuencia de mantenimiento. Además, incorpora supervisión bidireccional que reporta eventos de detección, batería baja y manipulación en tiempo real.