
Sistema de detección perimetral basado en cable sensor blindado con malla de acero para instalación en cercas de alambre y concertina. El sensor analiza patrones de vibración generados por intrusión forzada, aplicando tres niveles de filtración algorítmica que minimizan las falsas alarmas por condiciones climáticas como viento. La unidad de compensación climática realiza autocalibración automática según variaciones ambientales, manteniendo la sensibilidad óptima sin intervención manual. La línea de sensor se adapta a la longitud exacta de cada zona sin generar sobreabundancia, facilitando instalaciones limpias en cercas ciclónicas. La configuración de 11 niveles de sensibilidad y la gestión de dos zonas independientes de 152 m (498.7 ft) cada una se realizan mediante software, permitiendo ajustes remotos según el perfil de riesgo del sitio.