
La antena GPS marina está diseñada para operar en entornos náuticos exigentes, proporcionando datos de posicionamiento con precisión submétrica mediante su conexión directa a redes NMEA 2000. Su construcción compacta de aleación de plástico y su clasificación IPX7 aseguran resistencia a la inmersión y condiciones climáticas adversas. El dispositivo funciona dentro de un rango de temperatura de -30 a 80 °C y se alimenta con voltaje de 9 a 32 V CC, lo que garantiza compatibilidad con la mayoría de los sistemas eléctricos de embarcaciones. El cable integrado de 6 m (19.7 ft) facilita la instalación en mástiles y superestructuras sin requerir extensiones adicionales.