
Este protector contra sobretensiones de radiofrecuencia, también conocido como pararrayos coaxial, está diseñado para salvaguardar equipos sensibles de radio y antenas frente a pulsos electromagnéticos (EMP) y sobretensiones causadas típicamente por descargas atmosféricas u otros eventos eléctricos intensos. Su aplicación principal se centra en instalaciones donde parte o la totalidad del sistema se encuentra expuesto a condiciones ambientales exteriores, requiriendo una barrida de frecuencia de 125 MHz a 1 GHz con supresión simultánea de componentes de corriente continua. La arquitectura direccional garantiza el paso óptimo de la señal deseada mientras intercepta transitorios dañinos.