
El detector de movimiento inalámbrico para exteriores de la serie 5800 está diseñado para proteger sitios donde el cableado resulta complicado o costoso, como subestaciones eléctricas, sitios celulares, estacionamientos, comercios y zonas vulnerables al robo de cobre. Incorpora dos sensores infrarrojos pasivos (PIR) que deben activarse simultáneamente para declarar una alarma, lo que reduce significativamente los falsos positivos. El sistema ofrece discriminación entre animales grandes y pequeños, patrón de detección ajustable en incrementos de 15°, y supervisión total con protección tamper y detección de manipulación en la caja. Su carcasa con clasificación IP55 permite la instalación directa en exteriores, mientras que las baterías de litio AA proporcionan hasta 4 años de operación en modo de ahorro de energía.