
Detector fotoeléctrico perimetral de cuatro rayos infrarrojos diseñado para la protección de perímetros extensos en entornos exteriores. El sistema requiere la interrupción simultánea de sus cuatro haces para generar una alarma, lo que garantiza una detección altamente selectiva frente a activaciones accidentales causadas por animales, vegetación o objetos de baja masa. Su sincronización digital elimina interferencias electromagnéticas y fluctuaciones ambientales, mientras que su alcance de 150 m (492.1 ft) lo posiciona como una solución robusta para cercos industriales, instalaciones críticas y zonas de alta seguridad. La clasificación IP65 asegura operatividad continua bajo exposición a polvo y agua proyectada, y su tiempo de respuesta configurable entre 12 y 250 ms permite adaptar el sensor a distintos perfiles de riesgo y velocidad de intrusión esperada.