Vida útil de detectores contra incendios: normativa y renovación

La norma UNE23007-14 establece 10 años como vida media de los detectores. Conoce los beneficios de su renovación y cómo garantizar la seguridad.

Existe un consenso general entre los profesionales del sector sobre la vida media de los detectores de incendios, la cual se sitúa en 10 años. Superado este umbral, la seguridad y la fiabilidad del sistema pueden verse comprometidas, por lo que es imprescindible afrontar su sustitución, tal como exige la normativa vigente.

Los detectores son los elementos más críticos en una instalación de detección de incendios. Es esencial mantener su eficacia, minimizar las falsas alarmas y evitar respuestas tardías. De este modo, no solo se cumple con el requisito legal, sino que se garantiza que los sistemas que protegen vidas y bienes estén en pleno rendimiento.

Beneficios del mantenimiento y renovación de equipos

Existen múltiples beneficios derivados de un buen mantenimiento y la renovación oportuna de los equipos de detección:

Protección de vidas y bienes

Las entidades deben priorizar esta cuestión, ya que si los componentes del sistema de detección fallan ante un incendio, se pone en peligro no solo los bienes materiales, sino también la integridad de las personas que ocupan las instalaciones.

Evitar costes por falsas alarmas

Los detectores que han superado su vida útil suelen generar alarmas no deseadas, lo que supone un elevado costo para el usuario final (asistencia técnica, desplazamientos, verificaciones y paralización de la actividad). Una parada en los procesos diarios debido a una falsa alarma, o peor aún, un incendio no detectado a tiempo, puede ocasionar grandes pérdidas económicas y personales.

Las alarmas no deseadas suelen estar condicionadas por el ambiente (polvo, humedad) y, sobre todo, por el desgaste físico del detector: cambios de temperatura, fatiga de materiales, relajación de tensiones en plásticos, salinidad, ambientes ácidos, exposición solar en materiales como el ABS, vibraciones y corrosión.

Acceso a nuevas tecnologías de detección

La incorporación de nuevas tecnologías y la I+D+i hacen que los sistemas actuales sean más efectivos que los concebidos anteriormente. Existen detectores combinados (óptico, térmico, infrarrojo, monóxido de carbono) con aislador de cortocircuito incorporado, por lo que la mejora va más allá de la simple sustitución por un equipo equivalente.

Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

Cualquier entidad responsable debe contribuir activamente a la mejora social, económica y ambiental. Sería contradictorio que una empresa alegara actividades de RSC si no cumple con la legislación de referencia para su actividad y la normativa medioambiental.

Los detectores actuales están fabricados bajo normas como RoHS, lo que facilita su posterior reciclaje. Al proceder al cambio de equipos, además de renovar el parque de detectores por uno más eficaz, se consigue que las instalaciones sean más respetuosas con el medioambiente y se evita cualquier incidencia que pueda afectar la imagen de la empresa.

Garantía y reducción de primas de seguro

Renovar los equipos una vez alcanzada su vida útil implica renovar también la garantía de los mismos. Muchos proveedores ofrecen periodos de garantía superiores a los mínimos legales, cubriendo gran parte de la vida útil del equipo.

Además, el cambio o renovación de los equipos de detección permite a las empresas renegociar sus primas de seguros, lo que en muchos casos se traduce en un ahorro considerable.

Exigencias de la Norma UNE23007-14:2014

La Norma UNE23007-14:2014 determina que “la vida media de los detectores automáticos de incendio en condiciones ambientales normales es de 10 años, transcurridos los cuales debe procederse a su sustitución”. En condiciones ambientales más severas, este tiempo de vida se reduce, tal como se recoge en el anexo A de la norma.

Lo que en la versión de 2009 era una recomendación informativa, en la norma de 2014 se ha convertido en un requisito de carácter normativo.

Continuidad entre generaciones

Es esencial disponer de soluciones que garanticen la compatibilidad entre equipos nuevos y existentes, para no tener que sustituir todo el sistema si solo es necesario renovar los detectores. La compatibilidad retroactiva es un factor clave para obtener la mejor relación seguridad-coste.

Carlos Cásares
Product Manager | SYSCOM®