Inclusión en el trabajo híbrido: del espacio físico a los píxeles

La tecnología de video inteligente nivela el campo de juego en reuniones híbridas, garantizando equidad visual entre participantes presenciales y remotos.

En las reuniones totalmente presenciales, todos tienen un asiento en la mesa, lo que facilita la inclusión y la contribución en igualdad de condiciones. Sin embargo, en el entorno de trabajo híbrido, donde algunos asisten en persona y otros se unen de forma remota, el campo de juego ya no se limita a la sala física. Es necesario considerar nuevas vías de inclusión para garantizar que los participantes remotos tengan la misma presencia y capacidad de intervención.

Tecnología que cierra la brecha híbrida

El informe global Hybrid Ways of Working 2021, que encuestó a más de 5,000 trabajadores del conocimiento, reveló que el 84% cree que la tecnología puede ayudar a todos los empleados a tener el mismo acceso a las oportunidades. Dos de las razones principales citadas fueron ayudar a que todos se sientan incluidos en las reuniones (41%) y dar a los empleados el mismo espacio de pantalla (30%). Los empleados valoran la creación de entornos híbridos inclusivos que nivelen el campo de juego virtual mediante tecnología profesional.

El concepto de "espacio de píxeles"

Una forma efectiva de abordar la inclusión en entornos híbridos es a través del "espacio de píxeles". Este concepto se refiere a la cantidad de espacio de pantalla que ocupa una persona en una reunión virtual. La capacidad de ver a cada participante con la misma eficacia, independientemente de si está en la oficina o en casa, se traduce directamente en su grado de presencia e influencia en la reunión.

A medida que se integran plataformas de comunicaciones unificadas como Microsoft Teams y Zoom en las actividades diarias, las organizaciones deben priorizar la equidad en el espacio de píxeles para ofrecer entornos de trabajo verdaderamente inclusivos y flexibles.

Cómo el video nivela el campo de juego

En las reuniones completamente remotas, la experiencia suele ser equitativa: cada persona se une desde su propia transmisión de video, por lo que todos están representados por igual en la pantalla. Sin embargo, sin la tecnología de video adecuada para reuniones híbridas, tanto los participantes remotos como los presenciales pueden estar en desventaja.

Aurangzeb Khan, vicepresidente senior de Intelligent Vision Systems en Jabra, señala que a menudo se aconseja a los empleados usar dispositivos personales para unirse a las reuniones con el fin de garantizar un espacio de píxeles equitativo. No obstante, si una persona está físicamente en una sala de reuniones durante una sesión híbrida, puede quedar en desventaja visual, apareciendo más pequeña porque varias personas comparten un mismo campo de visión.

Esto genera una experiencia insatisfactoria: los participantes remotos tienen dificultades para ver a sus colegas, y los participantes presenciales no están adecuadamente representados en el entorno virtual. Para resolver esto, Khan indica que "la experiencia de colaboración de próxima generación ahora tiene salas de reuniones con cobertura de video completa, que se han individualizado y presentado en una cuadrícula equitativa".

Con las soluciones de video inteligentes adecuadas, las cámaras son lo suficientemente potentes para individualizar las transmisiones, hacer zoom en cada persona presente en la habitación y presentarlas en pantalla de la misma manera que se ven los participantes remotos. Al avanzar hacia el futuro híbrido, los líderes y tomadores de decisiones de TI deben considerar sus capacidades de video para impulsar una experiencia más equitativa e inclusiva.