Galvanizado electrolítico vs inmersión en caliente para acero
Análisis técnico de los métodos de galvanizado para protección anticorrosiva en acero. Diferencias entre procesos en frío y por inmersión, espesores y aplicaciones ideales.
El galvanizado es un proceso químico mediante el cual se recubre un metal con otro para proteger su superficie de la corrosión. El método más común consiste en depositar una capa de zinc (Zn) sobre acero A-36. Dado que el zinc es más oxidable que el hierro y genera un óxido estable, protege al hierro de la oxidación al exponerse al oxígeno del aire.
Diferencias entre métodos de galvanizado
Es fundamental distinguir entre los distintos métodos de aplicación, siendo los más relevantes el galvanizado electrolítico y el galvanizado por inmersión en caliente.
Galvanizado electrolítico
Este proceso se realiza en frío. Los materiales de acero se recubren electrolíticamente con una fina capa de zinc, generalmente de 8 a 12 micras, aunque puede alcanzar espesores de hasta 30 micras. El procedimiento consiste en aplicar una carga eléctrica al acero, haciendo que las partículas de zinc se adhieran a la superficie.
Un galvanizado electrolítico es funcional en zonas de baja humedad, donde los niveles de agentes químicos corrosivos en el ambiente sean relativamente bajos.
Galvanizado por inmersión en caliente
Este método se utiliza para recubrir piezas terminadas de hierro o acero mediante su inmersión en una tina de zinc fundido a más de 450 °C. Esta actividad representa aproximadamente el 50% del consumo de zinc a nivel mundial y, desde hace más de 150 años, se ha consolidado como el procedimiento más fiable y económico para la protección del hierro contra la corrosión.
El espesor de la protección varía entre 78 y 96 micras, lo que permite su uso en zonas de alta humedad y corrosión. Por esta razón, se utiliza principalmente en la construcción de armaduras metálicas, postes, cercas y torres de comunicación.
Aplicaciones en torres arriostradas
Un ejemplo claro de estas dos aplicaciones se encuentra en la línea de torres arriostradas (por retenidas), las cuales ofrecen ambas opciones: galvanizado electrolítico para zonas áridas o de nula corrosión, y galvanizado por inmersión en caliente para zonas de alta humedad o alto nivel de corrosión.
Es importante destacar que las torres deben ser pintadas en todo momento, independientemente del tipo de galvanizado utilizado. Esto prolonga la vida útil del equipo y asegura el cumplimiento correcto de la norma de señalización aérea.
