Cámaras encubiertas serie Q de ACTi para videovigilancia discreta

La serie Q de cámaras encubiertas de ACTi ofrece una solución discreta para aplicaciones donde la vigilancia debe ser imperceptible, como bancos, hoteles y cajeros automáticos.

Araceli Ochoa

La videovigilancia es un tema de actualidad; la necesidad de mantener espacios protegidos ha abierto el mercado de la seguridad a diversos niveles. Aunque la funcionalidad y el precio son los factores más competidos, existen aplicaciones específicas donde no es viable instalar sistemas convencionales a la vista.

Videovigilancia discreta e imperceptible

En entornos como cajeros automáticos, hoteles, bancos o joyerías, se requiere que el sistema de seguridad pase desapercibido. La nueva serie Q de cámaras encubiertas de ACTi® es la solución óptima para estos casos, diseñada para permanecer oculta sin comprometer la calidad de la evidencia.

Arquitectura del sistema y lentes Pinhole

La discreción de estos equipos se logra mediante una arquitectura de dos partes. La unidad principal, que contiene la mayoría de los componentes electrónicos, se conecta mediante un cable flexible de 12 metros a un módulo reducido. Este módulo integra el sensor de imagen y el lente, permitiendo su instalación en espacios con limitaciones de tamaño.

El sistema utiliza lentes tipo Pinhole (estenopeicos) de aproximadamente 3 mm de diámetro, lo que los hace prácticamente invisibles al ojo humano. Dependiendo de la locación y el método de encubrimiento, se pueden elegir lentes erguidos o con forma de L. Las opciones de ángulo de visión incluyen:

  • Lentes estenopeicos: ofrecen entre 80° y 85° de visión.
  • Lentes gran angular: proporcionan más de 180° de cobertura.

Conectividad y características IP

Todos los modelos de la serie Q incorporan audio bidireccional, entradas y salidas digitales, así como almacenamiento local. Estos equipos aprovechan todas las ventajas de la tecnología IP de ACTi®, garantizando una integración robusta en sistemas de seguridad profesionales.