Condiciones óptimas de almacenamiento para baterías

Guía técnica sobre las condiciones ideales de temperatura y carga para almacenar baterías Ni-Cd, Ni-MH, Li-Ion y plomo-ácido, maximizando su vida útil.

Araceli Ochoa

Las condiciones óptimas de almacenamiento para baterías dependen de los químicos activos utilizados en las celdas. Durante el almacenamiento, las celdas están sujetas a la autodescarga y a la posible descomposición de sus contenidos. Con el tiempo, los solventes del electrolito pueden penetrar a través de las juntas, provocando que se sequen y pierdan eficacia. Estos procesos se aceleran con el calor, por lo que es aconsejable almacenar las baterías en un ambiente fresco para maximizar su vida útil.

Es importante destacar que lugares como la guantera de un coche no son adecuados, ya que las temperaturas pueden superar los 60 °C, lo cual acorta dramáticamente la vida de la batería.

Pautas generales por tipo de batería

A continuación, se detallan las recomendaciones para las sustancias químicas más comunes en baterías de celdas recargables:

1. Ni-Cd (níquel cadmio) y Ni-MH (hidruro metálico de níquel)

Las baterías de Ni-Cd y Ni-MH pueden almacenarse a corto plazo en estado de carga o descarga. Sin embargo, el almacenamiento prolongado puede acelerar su autodescarga y la desactivación de los reactivos. Aunque las celdas toleran temperaturas entre -20 y 45 °C, el calor causa deterioro en los productos químicos activos. Lo ideal es mantenerlas en un ambiente fresco, seco, limpio y no corrosivo.

Es posible que sean necesarios 2 o 3 ciclos de descarga profunda para restablecer la plena capacidad. Dado que las celdas de Ni-MH tienen una tasa de autodescarga mayor que las de Ni-Cd, perderán más carga durante el almacenamiento y será más probable que requieran una recarga antes de su uso.

2. Li-Ion (iones de litio) y Li-Po (polímero de litio)

La gama de temperaturas de almacenamiento a corto plazo para baterías de Li-Ion es de -20 a 60 °C. Para períodos prolongados, se recomienda mantenerlas entre -20 y 25 °C, siendo 15 °C la temperatura ideal.

Estas baterías deben guardarse a corto plazo con una carga parcial del 30% al 50%. Aunque pueden almacenarse en estado descargado, el voltaje de la celda no debe caer por debajo de 2.0 voltios. Las celdas deben recargarse para evitar la sobredescarga, asegurando que la tensión máxima no exceda los 4.1 voltios.

Si las celdas se almacenan por un período prolongado, el estado de carga debe revisarse periódicamente. Es crucial recargarlas antes de que el voltaje caiga por debajo del mínimo recomendado, ya que de lo contrario sufrirán un deterioro irreparable. Esto es particularmente importante en los paquetes de baterías, donde los elementos electrónicos asociados pueden sumar fugas a la autodescarga natural de las celdas.

3. Plomo-ácido

Cuando una batería de plomo-ácido se descarga total o parcialmente, se forma sulfato de plomo en los electrodos. Este compuesto es difícil de convertir nuevamente en plomo y ácido sulfúrico mediante el proceso de carga, lo que causa una pérdida permanente de capacidad.

Las baterías de plomo-ácido deben almacenarse completamente cargadas (carga > 13 V) y recargarse ocasionalmente para compensar la autodescarga si el voltaje cae por debajo de este umbral. La temperatura ideal de almacenamiento es de 10 °C o menos, pero no se debe permitir que el electrolito se congele.

Cuando la batería está totalmente cargada, el electrolito es una solución de ácido sulfúrico con un punto de congelación de -36 °C. Sin embargo, este punto se eleva a 0 °C cuando la batería está completamente descargada, momento en el que el electrolito es prácticamente agua.

Si mantiene un stock de baterías por un largo tiempo, puede comunicarse al departamento de ingeniería de SYSCOM® para recibir orientación sobre el almacenamiento adecuado de sus productos.